02-enero-2019
Dos meses, eso es lo que he tardado en terminar esta novela. ¡Creo he superado mi récord personal! ¡No hay mejor forma de comenzar el año!
Hoy mismo he escrito el último capítulo y me ha sorprendido a mí mismo, pues no ha sido ninguno de los dos que tenía planeados en un principio. Ha sido mientras lo escribía que he visto que solamente podía acabar de una forma, y así ha sido. Los mejores finales (como los mejores diálogos) surgen por sí mismos y sin necesidad de intervenir demasiado.
Me he divertido, creo que es una historia interesante, englobada dentro de la serie Colapso pero al mismo tiempo distinta al resto de historias que la componen. Tenemos al prototipo de héroe involuntario que es marca característica de muchas de mis novelas, tenemos a Roth (compañero inseparable de los últimos años) y tenemos la telepatía como eje central de esta historia y (espero) de las siguientes. Todavía no he comenzado siquiera a plantearme una continuación, pero sin duda la haré, ya que algunas cuestiones han quedado (expresamente) a la espera de ser respondidas.
