Escribiéndose en la actualidad.
Tengo que confesar que escribir «Los últimos días» me ha costado más de lo previsto. Me he acostumbrado a escribir novelas con facilidad y además disfrutando del proceso, de manera que afrontar una que (por diversas razones) me resultaba complicada reconozco que me ha desanimado un poco.
Tras terminar la serie Colapso, dejé en la recámara una nueva historia relacionada, pero esperaba dejarla aparcada durante años, ya que no deseaba escribirlo y verme abocado a comenzar una nueva serie que (quizá) se alargue durante varios volúmenes. Aún así, necesitaba desquitarme del cierto desaliento que tenía y la verdad es que historias del estilo de Frenesí me rehacen completamente, pues los capítulos casi se escriben solos y avanzo con extrema rapidez (síntoma de que me lo estoy pasando muy bien).
Frenesí supone un nuevo comienzo en muchos sentidos, apenas guarda relación con las novelas de Colapso, pese a que se desarrolla en el mismo universo y en algunos de los mundos ya conocidos. No obstante, los dilemas y los personajes son nuevos (salvo uno), como también lo es aquello que da título a la historia y que es el eje de la misma. De nuevo un fenómeno de la naturaleza cambiará el devenir de la humanidad, esta vez el contrario al Colapso.
